
Y si la primera letra del abecedario es la que más me gusta esta es la que más coraje me da, que por cierto se me ocurre una
buena pregunta... ¿hay más gente que como yo tenga coraje a una letra? supongo que está en la naturaleza humana sacar preguntas para todo, porque nunca me habría creído que llegara a cuestionarme algo así. Volviendo al tema principal, esta letra... ¡me resulta detestable! siempre que intento pensar en algo relacionado con la
B me
bloqueo y no me sale nada, tengo que pensar y pensar hasta que por fin sale algo de mis ideas y eso que la
B no es precisamente una letra que
brille por su ausencia en el castellano. Pero para mí es algo raro, la
B me parece una letra enrevesada y rara, pero no exótica como puede ser una X o Z, es algo así como el gemelo o el hermanastro de la V, pero de esta ultima si se me ocurren mil cosas que comentare cuando llegue su turno.
Pero aun así, hay grandes cosas que comienzan por la
B, incluido grandes grupos de música como pueden ser
BT,
Boom Boom Satellites (no, no son la evolución de
Bom Bom Chip) o
Basement Jaxx, o también
Beseech,
Black Sabbath o
Before the dawn, todo hablando desde mi gusto personal e intransferible claro. Y como, con esta letra no puede faltar un manjar de manjares como son los
bombones, capaces de alegrar e ilusionar a cualquiera y para añadir un poco de todo, no menos que mencionar al poeta maldito,
Baudelaire, o más a mi gusto al poeta cubano
Buesa (José Ángel), al cual ya mencione uno de sus poemas en la anterior letra. Pero ahora que caigo en la cuenta, tengo mucho que hablar sobre la
B, porque ya no son solo dos poetas que me gusten que lleven
B en su apellido, no me dejare en el tintero a grandes como
Bécquer o
Benedetti. Y para cerrar ya el circulo de esta letra, mencionar que no todo lo escrito es todo lo que me gusta, sino que sentido tendría hablar conmigo para conocerme, si ya me puedes leer por aquí, aunque a veces pienso que sería mejor que alguien pudiera leerme en vez de tener que preguntarme tanto para poder conocerme; ahora
brindo el honor a esta actualización de guardar un
bello poema
Bécqueriano.
XXVI
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No podía ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No podía ser!
Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No podía ser!